|
Vamos a comenzar nuestra andadura por el
Ramal del Sur, que se inicia en el Serrón y toma sus aguas
del Ramal de Campos. Una esclusa triple con instalaciones ajenas
es lo primero que veremos. Después, un agradable paseo por
la sirga junto a Grijota, donde tenemos una esclusa, esta vez doble:
la 28 y la 29.
A continuación pasaremos por el emisario de la Laguna de
la Nava, que se dirige al Carrión. Es un puente nuevo y feo
aunque el lugar conserva el nombre del antiguo: los Cinco Ojos.
En la 30 se levanta una fábrica de harinas.
La 31 y la 32 constituyen las esclusas de Viñalta. De aquí
hasta Dueñas vamos a tener a nuestra derecha el gran páramo
de los Torozos, que forma barrancos y crea arroyos que se dirigen
al Canal. Y, a partir de Viñalta, vamos a pasar muy cerca
de la ciudad de Palencia; un ramalillo saldrá a la izquierda
por si queremos ir hasta la dársena del Canal en la Ciudad,
que también fue centro de transportes en la época
de apogeo.
Ahora, avanza el Canal entre en Monte el Viejo y el río Carrión,
hasta que nos conduce a Villamuriel de Cerrato, que tiene -además
de una esclusa- una de las torres más hermosas que puedan
verse desde nuestra sirga. Tan hermosa que sin duda nos acercaremos
a ver también la iglesia de la que surge. La esclusa siguiente
es triple, y está en el Soto de Albúrez.
Curiosamente, la 34 es ovalada mientras que la 35 y 36 son de planta
cuadrangular. Esto se debe a que cuando se terminó la primera
se paralizaron las obras del Canal y cuando continuaron años
más tarde, se cambió el proyecto de las esclusas.
Este Soto es un delicioso lugar: hay un pequeño bar merendero
aprovechando la casa rehabilitada del esclusero.
Y nos presentaremos en Dueñas después de haber pasado
por dos esclusas más. Visitaremos esta histórica y
artística localidad y, desde ella, podemos acercarnos a la
basílica visigótica de San Juan de Baños, y
al monasterio de la Trapa.
|